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Barriga
llena, corazón
contento! Tulancingo, Hgo., 1 de junio del 2008.- De varios municipios de Hidalgo vinieron comprometidos chef, cocineros, artesanos de la gastronomía estatal. El domingo en "La Floresta" se llenó de olores y sabores, aromas y colores, danzas y contradanzas. Una genial idea de reunir en el corazón de la ciudad a exponentes de la comida regional.
Evento de calidad que superó al que se realizó el pasado 29 de marzo en el mismo lugar, afortunadamente se vio que los organizadores aprendieron y sublimaron los errores.
Como manifestamos, representantes de 11 municipios expusieron sus platillos típicos, de los cuales 7 incluyeron muestras artesanales.
Lo artesanal
En el inter, se apareció un singular grupo de danza folclórica llamado Chicomecoatl, que provenía del Municipio de Mineral de la Reforma, los integrantes deleitaron a los asistentes con 3 cuadros de los Estados de Hidalgo, Tabasco y Jalisco. Se sumó al regocijo dancístico el Ballet Folklórico Juvenil Tlaxiaca del Mpio. De San Agustín Tlaxiaca, quienes presentaron 6 estampas de los estados de Hidalgo, Tamaulipas, Colima, Sinaloa, Veracruz y Campeche.
La familia Tolentino, ganadora del
concurso “Proyecto Gastronómico Tulancingo de Sabor”
llevó a la muestra las originales Carnitas Adobadas, el sello
especial de ellos, además de poner a la venta empanadas que también hacen
allá por el rumbo de la colonia Mimila.
Esperamos la famosa Paella a la Hidalguía de Abe Mejía, cheff del restaurante Boun Appetito, que solo nos puso la prueba de lo que generosamente cocina. Chiles rellenos, ate de nopal y Sopa verde del mismísimo Duende de Huasca. Los Acatlanenses con su mole, calabacitas y chiles capeados, pescado en mixiote al puro estilo Zupitlán y sus quesos fueron buscadísimos.
De lo supremo para el paladar tradicional, se degustó el escamol, las chiches o gusano de maguey, los caracoles cocinados al clásico estilo de Singuilucan, que claro, con un buen litro de pulque "bajaron" sin ningún problema.
Y por si fuera poco, la cereza del pastel la puso el restaurante Enrique, el más tradicional de la región con su afamado consomé, barbacoa, salsa de chinicuiles y tortillitas realizadas a mano...Para postre, la familia Gayoso de Tulancingo puso la nota, una veintena de pasteles hicieron del paladar del visitante una delicia.
Ya no les digo más pues creo que aún no comen, bueno, esperemos que esto se repita más seguido para generar conocimiento y trabajo para los del ramo turístico-gastronómico de la región, y por supuesto para nuestra anemia. Así o más dulce? 1er. Premio Tulancinguense a su Gastronomía "Tulancingo de Sabor"
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