Lucila Ballenato, apodada "La Gorilona" por su enorme corpulencia, es hermana de un conocido de Ruperto y, en un momento, aspirante de sus quereres. De moralidad cuestionable, tenía una ojeriza particular con la santurrona Bella a quien el panadero procuraba tanto, pero con el tiempo las dos mujeres se convirtieron en grandes amigas, para descontento de Ruperto, quien tolera poco a la "Gori" por estar ésta siempre metiéndolo en dificultades, aunque disfruta conversar con ella y sabe que es una amiga de ley.
Don Quirino, propietario y administrador del hotel "El Catre", lugar donde vive Ruperto. Le gusta platicar con éste cuando regresa por las mañanas de su empleo como panadero. A Don Quirino le encantan las campechanas y las chilindrinas sopeadas con un buen café; también es gran aficionado al chisme.
Susano Cantarranas, padre biológico de Foforito. Es un pepenador que casi siempre anda borracho por entrarle duro al "caldo de oso" o "tlachicotón" (pulque). Flojo y poco fiel a su esposa, tiene fama de mujeriego en la colonia donde habita, "EL Lodazal".
La Divina Chuy, aguantadora novia de Susanito Cantarranas. Al igual que Susi, como le llama cariñosamente, es pepenadora y viste como encueratriz o exótica, actividad en la cual labora de tanto en tanto. En ocasiones ha intentado pagar a su marido con la misma moneda y tener aventuras con otros hombres, pero el amor que siente por Susano es mucho y siempre termina volviendo con él.
Floro Tinoco, alias El Tractor, hijo del rico empresario industrial Titino Tinoco, es un verdadero dolor de cabeza para su padre. Floro tiene alrededor de catorce años, aunque su enorme complexión lo hace ser más grande que el resto de los personajes; su inteligencia, sin embargo, es otro asunto. Aunque es un genio para tripular y arreglar máquinas de tecnología de punta (como los son sus mini aviones y automóviles), en cuestiones académicas deja mucho que desear. Apenas recientemente aprendió a recitar las vocales y nunca ha terminado el abecedario completo, además de solo saberse la tabla del 1, lo cual es un dolor de cabeza para cualquier maestro particular que su millonario padre ha contratado.
Aunque no es una persona mala, Floro siempre se mete en problemas, muchas veces tratando de ayudar a Doña Borola en sus alocados proyectos. Como penitencia por sus continuos destrozos de autos, aviones y otras propiedades, su padre acostumbra recluirle en su propia cárcel particular, la cual cuenta con todas las comodidades.
Doña Gamucita Pericocha, viuda de Pilongano, conocida de los Burrón, Gamucita es una viejecita quien, a pesar de su avanzada edad, trabaja duro de sol a sol lavando ropa ajena para mantener su hogar y a su hijo Avelino, un aspirante a poeta que es un flojo, desaseado y desobligado. Se distingue por su diminuta estatura y enormes pies (casi del tamaño de su cuerpo).
Gamucita nunca ha ocultado la molestia que
siente de ver a su hijo día tras día sin hacer nada,
exigiendo a éste que consiga un trabajo de verdad. Aún
así, pocas veces ha faltado la señora a sus deberes de
madre, privándose muchas veces de alimentos para darle a
su hijo al menos frijoles refritos y café negro (los
cuales Avelino impugna y maldice, aunque nunca
rechaza). Gamucita duerme en el suelo y se
levanta de madrugada para ir por la ropa que lava,
despertando a su hijo a media mañana con el aroma de su
frugal desayuno diario.
En más de una ocasión Gamucita ha intentado dar
una lección a su hijo para obligarlo a valerse por si
mismo, aunque nunca lo ha conseguido. Una vez,
secretamente, escapó de su casa para pasar un año entero
con sus amigos los Burrón, tan sólo para regresar
a su casa y descubrir a Avelino en estado de
hibernación, durmiendo entre las telarañas y polvo que
en ese año se había acumulado alrededor del durmiente.
Avelino Pilongano,
el hijo único de Doña Gamucita.
A pesar de ser un adulto vive a expensas del trabajo de
su madre, escudado en el pretexto de que él se dedica a
escribir versos. Cuando se le presiona para obtener un
trabajo remunerado, Avelino
siempre argumenta que un artista de su talla no puede
rebajarse a realizar ningún tipo de trabajo físico.
Acostumbra rodearse de personas de gustos similares a
los suyos, con quienes suele pasar los días
holgazaneando en los jardines de la capital mexicana.
Apodado "El Babotas" por su contante
apariencia de ensimismado y poco atento, la calidad de
su trabajo como poeta dentro de su universo no es muy
clara, pues a pesar de que su libro "Vibraciones del
Caletre" nunca ha sido publicado, es un amigo
respetado de poetas reconocidos, como Octavio Paz.
Un cínico de corazón, su perspectiva de la vida se
refleja en la total desconsideración que tiene hacia su
madre: en una ocasión planeó casarse con una joven tan
perdida como él, y sin rodeos le pidió a su madre que se
fuera de la casa, pues "la madre en la casa de los
recién casados, no va"; también intentó casar a
Gamucita con un millonario, para así él poder darse
la gran vida. Tampoco tiene empacho en dormir en la
única cama de su casa, no ayudar a su mamá con los
enormes paquetes de ropa que esta carga, o devorar la
última porción de frijoles refritos que queda en su casa
a expensas del ayuno de su anciana madre.
Para redondear el asunto, en las pocas ocasiones en que
realmente está dispuesto a trabajar sufre toda clase de
infortunios, como caerse de un edificio en construcción
al laborar de ayudante de albañil, quedarse encerrado en
un ascensor al trabajar como elevadorista, o ser bañado
en harina y horneado (literalmente) al ser aprendiz de
panadero en "La Hojaldra". Estos sucesos no hacen
sino respaldar aún más sus argumentos contra el trabajo.
En uno de los capítulos Avelino por fin consigue un trabajo acorde a sus aptitudes, lo contratan para dormir plácidamente en la sección de colchones en un aparador de una mueblería todo a la vista del público, desde luego hace muy bien su trabajo sin embargo renuncia después de unos cuantos días de "ardua labor" pues llegaba a casa muy cansado de trabajar. Sobra decir que su protectora madre lo apoya en su decisión..
Alubia Salpicón, amiga de Foforito, es una aventajada y virtuosa estudiante de tololoche, instrumento que Alubia siempre lleva a cuestas a pesar de rebasar su corta estatura. Gracias al hecho de que recibió una gran herencia de manos un matrimonio que mucho la estimaba, Alubia suele guardar en la caja de resonancia del instrumento diversos víveres e implementos para ayudar a los necesitados, aunque a veces estos abusen de su gran generosidad.
Kakiko Kukufate, es un extraterrestre proveniente del planeta Marte, cuya primera aparición se da en el episodio 86, del 2 de mayo de 1980. Su aspecto es el de un pequeño ser verde, de piel escamosa, antenas, orejas como bocinas y un solo ojo muy grande en la frente. Kakiko Kukufate conoce a los Burrón después de contactar primero a Doña Borola, dejándole un transmisor para comunicarse con ella desde Marte, o Karakatiako, como llaman sus habitantes al Planeta Rojo. El marcianito y Borola entablarán una gran amistad, que convertiría a Borola Tacuche en una de las primeras mexicanas en tener un encuentro cercano con un ser extraterrestre. Según Kakiko, en Marte se vive una sociedad ideal en la cual nadie pasa privaciones, ni existen guerras ni corrupción, pero que esa sociedad idílica sólo se construyó después de castigar duramente a los corruptos y explotadores. Kakiko nos aclara que en su idioma Karakatiako significa el Lugar de la Paz Eterna, de manera que su sociedad y su tecnología son por lo anterior superiores a sus contrapartes terrícolas. Los marcianos se alimentan de aire y su estado de ánimo es denotado por su temperatura corporal, la cual es muy fría cuando su humor es bueno y ardiente cuando se enojan. De acuerdo a Regino, sus escamas cortan como navajas, razón por la cuál no le agrada demasiado ser abrazado por el marciano. Los marcianos, tienen también la facultad de hacerse invisibles a los humanos. El lenguaje de los marcianos abunda en el uso de las sílabas con las letras "k"y "f". Como curiosidad, se puede citar el hecho de que las naves de los marcianos en La Familia Burrón se parecen a los platillos voladores de George Adamski. Este personaje bien podría ser uno de los más originales en la ciencia ficción mexicana.
Sinfónico Fonseca, amigo y compañero de Foforito; toca el "bombardón", intrumentoparecido a la tuba.
Filemón Metralla
Cuacopollo
Isidro Cotorrón, compañero y amigo de Foforito y Sinfónico, quién toca el violín
Conde Satán Carroña, vampiro adicto al "agua de jamaica"
Don Sombroso Mortis
Cadaverina de Carroña, esposa de Satán Carroña
Narciso o "Chicho", el mayordomo del conde Carroña
Pinga Diabla, vampira amiga de Satán Carroña
El Diablo Lamberto, diablo mayor y señor del Infierno
Don Titino Tinoco, padre de Floro
Don Briagoberto Memelas, cacique de "La Coyotera" y criador de "cuaco-pollos" (mezcla de caballo y pollo)
Don Juanón Teporochas, cacique de "San Cirindango de las Iguanas", amigo de Don Briagoberto y compadre de Don Regino.
Generoso, el chivero; sus terrenos limitan con las tierras de los tres caciques
El Güen Caperuzo, cacique de "El Valle de los Escorpiones"
El Peterete salvaje, mezcla de caballo y vaca a quien Generoso enseñó a hablar
El Currutaco Llanero, extraña ave proveniente del Bolsón de Mapimí y amigo de Borola
La bruja Julisa, amiga de Generoso.



Ruperto
Tacuche, hermano de Borola y quien alguna vez fue conocido
como “El rey del Hampa”.