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Crónica desmañanada Domingo 31 de Agosto del 2008, 13 horas, el Jardín La Floresta lucía como parodia de la película “La Oveja negra”, y en lugar de Pedro Infante peleando con Fernando Soler, estaban Julio César Soto y Alejandro Rosas. Julio, acompañado por Ricardo Bravo, Regidores del PRD e incontables trabajadores de la Presidencia. Alejandro, con sólo 4 acompañantes. Julio Soto estaba saludando de mano en mano a la gente que se encontraba en la Floresta; algunas mujeres pedían sacarse fotos con él y los señores lo escuchaban atentamente. En esa labor estaba cuando, Alejandro Rosas, rodeado de sus 4 acompañantes, arribó a la Floresta y se dirigió al evento de "Yo miro, yo conozco, yo actúo", espectáculo que se estaba encargando de aburrir y anonadar a los pobres ciudadanos que se encontraban allí. Con actitud desafiante el primer Secretario del actual Ayuntamiento se sentó a observar tan culto espectáculo y ¡oh Sorpresa!. los organizadores invitaron al Lic. Rosas al estrado a decir unas palabras, el precandidato dio un discurso que sus seguidores se encargaron de vitorear en las narices de Julio Soto y Ricardo Bravo. Ambos contendientes repartieron propaganda, Julio Soto una carta donde hace destacar su juventud y su experiencia, Alejandro Rosas unas postales de los sitios turísticos de Tulancingo con su imagen por atrás. Lo que si nos demostraron los dos es que los Domingos no es el día que mejor se visten o en el caso de Rosas, que se bañen. Todo esto en una Floresta llena de carteles de un púber Pio Marroquín que sin defectos ni arrugas en el rostro, se encarga de desdecir su discurso con propaganda anti-ecologista. ¿No podrían la multitud de precandidatos del PRD dirimir sus diferencias dentro de su partido y no provocar tristes espectáculos en público?
¿O ponerse
de acuerdo a la hora en qué van a ir a la Floresta? |